La reflexología es una terapia complementaria y natural que estimula zonas reflejas en los pies y en las manos que se comunican con las partes del cuerpo que representan a través de terminaciones nerviosas y de canales de circulación energética. Cada pie posee más de 7000 terminales nerviosas que se conectan con la corteza cerebral. Existen mapas para la localización de las áreas reflejas. El terapeuta diagnostica y trabaja los síntomas en los distintos sistemas del cuerpo humano en los pies utilizando solamente sus manos, si bien una técnica milenaria, vive su furor en nuestro país en los últimos años. Se define como una terapia complementaria y natural que estimula zonas reflejas en los pies y en las manos que se comunican con las partes del cuerpo que representan a través de terminaciones nerviosas y de canales de circulación energética.

 

Su origen se remonta a India y China, donde se aplicaba una forma de tratamiento mediante digitopresión; el documento más antiguo que muestra la práctica de la reflexología de pies y manos data del año 2330 a.c.

 

Los reflejos se superponen por eso el tratamiento determina zonas a tratar de acuerdo a los desequilibrios que sienta el paciente y que se vean en los pies. El terapeuta trabaja 20 minutos en cada pie y varía el tiempo en niños y ancianos.

 

El resto del tiempo se emplea para el intercambio con el paciente en lo que respecta a las reacciones y cambios que pueda haber experimentado entre sesiones.