La Terapia de Reiki produce un estado de profunda relajación y alegría interior, dando serenidad, amor y sentido a nuestras vidas.

 

Cuando recibes una Terapia de Reiki, se trabaja armonizando nuestro cuerpo energetico (Chakras - Haras, Aura), de tal manera de lograr un equilibrio armonico a nivel fisico-emocional-energetico-espiritual.

 

Toda sesión de reiki consta de una conversación previa a la terapia en camilla, de modo que el paciente pueda identificar conscientemente cuales son los factores emocionales que le están afectando en su presente... y con esto cada persona se hace responsable de su vida, y los cambios que en ella se pueda producir.

 

Las desarmonias de nuestro interior (ser) producidas por experiencias vividas a lo largo de nuestra vida, van produciendo un bloqueo emocional que se puede manifestar a nivel fisico en "enfermedades" o a nivel emocional en desequilibrios psicológicos. Frente a esto, cada persona tiene dos opciones, resignarse a sufrir, o bien, recuperar el manejo de su propio destino, llegando así al estado máximo de felicidad.

 

Nuestro cuerpo siempre reacciona a nuestros pensamientos: si tenemos pensamientos negativos, el organismo biológico reacciona y reduce su vitalidad. Y si se tienen pensamientos positivos se incrementan el factor vital de nuestro cuerpo.

 

La Terapia de Reiki no solo incrementa el fluir de pensamientos positivos; sino que también provee de un puente de Luz que conecta al dador con el receptor de la Energía Sanadora.

 

La Terapia de Reiki es complementario de cualquier tratamiento médico, es decir que toda persona que está en tratamiento y medicación debe continuar con la misma, solo que el Reiki acelera los procesos de sanación. El Reiki es un medio maravilloso de atraer hacia nosotros la felicidad.

 

Esta técnica japonesa, esta reconocida por la Organización Mundial de la Salud.